¿Es verdad lo de Papá Noel? Pensarán que soy un ingenuo, pero esta pregunta nuclear me la sigo haciendo a pesar de mis sesenta y tantos años. Así que, ni corto ni perezoso, una mañana toledana de principios del pasado mes de noviembre tomé la decisión de realizar un viaje a Laponia para descifrar de una vez por todas el gran enigma que tiene en vilo desde “in illo tempore” a niños y no tan niños.