Los carnavales, con su derroche de color, música y alegría, es también una celebración del paladar. A lo largo y ancho del mundo, cada rincón ofrece un banquete de platos tradicionales que reflejan la historia y cultura locales. Desde el vibrante Carnaval de Brasil hasta los coloridos desfiles de Venecia, pasando por las festividades llenas de tradición en España, la comida es una parte esencial de la celebración.
Brasil: la fiesta de los sabores
Foto de Philipp Znidar - Europa Press
El Carnaval de Brasil es sinónimo de samba y fiesta en las calles, pero también de una cocina rica y variada. La feijoada, un estofado de frijoles negros con carne de cerdo, es el plato estrella. Se sirve con arroz, col rizada y rodajas de naranja, en un verdadero festín comunitario. En las calles, no pueden faltar las coxhinas, deliciosas croquetas de pollo, y el acarajé, bollos fritos rellenos de camarones y vatapá, reflejando la influencia africana en la cocina brasileña.
Italia: dulzuras de Carnevale
Carnaval de Venecia
En Italia, el Carnaval es sinónimo de postres indulgentes y frituras. Las chiacchiere, tiras de masa fritas y espolvoreadas con azúcar, son omnipresentes. En Venecia, no puede faltar el frittelle, un tipo de buñuelo que puede ser simple o relleno de crema o mermeladas. Otro clásico son los castagnole, pequeñas bolas de masa frita, suaves por dentro y crujientes por fuera, que reflejan la alegría de la temporada.
Nueva Orleans: Mardi Gras y un banquete de sabores
King Cake, pastel decorado con los colores tradicionales de Mardi Gras
Nueva Orleans celebra su Mardi Gras con una explosión de sabores que encapsulan la rica historia cultural de la ciudad. Un plato estrella es el King Cake, un colorido pastel en forma de rosca, esencial durante la temporada de Carnaval. Está decorado con los colores tradicionales de Mardi Gras: púrpura, verde y dorado. En cuanto a los sabores salados, la jambalaya, con su mezcla de arroz, mariscos y sazonadores cajún, y el gumbo, un estofado espeso con mariscos, pollo, chorizo y okra, reflejan la fusión de influencias francesas, españolas y africanas en la cocina local.
España: entre dulces y salados
Torrijas
El Carnaval español destaca tanto por sus platos dulces como salados. Las torrijas, rebanadas de pan empapadas en leche y huevo y luego fritas, son un clásico.
Foto de Europa Press Canarias
En las Islas Canarias, las tortillas de Carnaval llevan huevos, harina y un toque de anís. En términos salados, el cocido de Entroido, un estofado gallego con verduras y varios tipos de carne de cerdo, es indispensable durante estas fechas.
Este Carnaval, ya sea danzando en las calles de Río o degustando dulces en una tranquila plaza italiana, la invitación es a disfrutar de las tradiciones culinarias que cada destino ofrece. Más que una fiesta para la vista y el oído, el Carnaval es un festín para el paladar, donde cada bocado cuenta una historia de festividad y cultura.
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